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EN EL INTERIOR
Algunos padres llegan desde Juan Lacaze para sumarse a la reunión. 


SACADO DE: http://www.espectador.com/uruguayos/venderservicios/ven2004-10-25-2.htm

A la última reunión del Ateneo vino un padre desde Juan Lacaze. “En casa sólo quedamos el perro y yo”, bromeó. Contó que la emigración siempre ha impactado en forma importante en esa localidad. “De una población de 14.000 habitantes, en el 71 o 72 se fueron casi 3.500”, dijo. 

Comentó que muchos padres de Juan Lacaze comparten los objetivos de Aphie y buscan acercarse. “En vez de empezar algo similar nosotros, en un pueblito chico, queremos juntarnos”, comentó. 

Llegó a la reunión del Ateneo una semana después que volvió de Estados Unidos. Había viajado para el casamiento de su hija Laura. “Por suerte se casó con un uruguayo. Así mantengo la esperanza de que vuelva”, dijo. Es una de las 400 personas que están vinculadas a A.P.HI.E., la Asociación de Padres con Hijos en el Exterior. Se ayudan mutuamente para sobrellevar las ausencias de la mejor manera posible y para retomar sus proyectos de vida; ahora con los hijos lejos. 

ADEMÁS ... 

A.P.HI.E. es una asociación civil que obtuvo su personería jurídica en el año 2000. Recibe a todos los padres que quieran apoyo y ayuda, sin alineación política ni religiosa. Además del apoyo afectivo, organizan talleres de sensibilización, entrevistas con psicólogos, conferencias y cursos de inglés, entre otras cosas. 

“Queremos tender puentes imaginarios entre padres e hijos y entre los padres que quedamos acá...Y ayudarnos a sobrellevar esto que es considerado un vacío social”, comentó Ana María Fassio de Barú. Ella es secretaria de la asociación y tiene a sus dos hijos viviendo en Vancouver.

Necesitan un local. Por ahora, se reúnen una vez por semana en un salón que les presta el Ateneo. También el Claeh los apoya prestándoles un local para las reuniones de la Directiva. Pero aseguran que pueden multiplicar las actividades si tuvieran una sede. Además, podrían instalar la computadora que les fue donada y que permanece guardada por falta de local. “Somos una familia sin techo. Si tuviéramos una sede...¿cuantas cosas podríamos hacer?”, se preguntó Ana María.

Los miércoles, la Directiva se reúnen en el Claeh. Los terceros viernes de cada mes se juntan todos en el Ateneo. Los grupos de apoyo psicológico funcionan en la sede social de Anda y los cursos de inglés en un centro educativo. 

El grupo también gestiona descuentos con distintas empresas para abaratar las formas de mantener el contacto pese a la distancia. Por ejemplo en llamadas, cybercafés o empresas de viaje. 

El objetivo principal es la contención de los familiares de gente que se ha ido y ayudarlos a asumir las ausencias. “Tenemos profesionales, psicólogos que trabajan la parte emocional y la antropóloga social trabaja con los grupos, estudiando qué significa la emigración”, comentó Lidia Gumiel, presidenta de Aphie, que tiene a su hijo en Italia. 

Destacó que es un organización sin fines de lucro y que no repara en creencias ni orientación política. Tampoco les interesa si los hijos que están afuera tienen papeles o residen en forma ilegal. 

Además de ayudarse entre sí, buscan conectar a los hijos emigrantes. “Si algún hijo se quedó sin trabajo, por ejemplo, tratamos de vincularlos con otros que estén en el mismo lugar. Siempre tratamos de solucionar los problemas”, contó Lidia. 

Las personas que quieran integrarse pueden acercarse personalmente o escribir a: aphie@adinet.com.uy o a raquelcas@adinet.com.uy. 

Ser miembro de Aphie no tiene ningún costo, salvo alguna colaboración de unos 20 pesos para papelería.